sábado, 24 de octubre de 2026

#SCJN - TESIS ❌ Derecho de réplica, naturaleza autocompositiva; Guarda y custodia, autorización del cambio de domicilio; Guarda y custodia, no depende de la aceptación del otro; Procedimiento Judicial en materia del Derecho de réplica, sujeto obligado; Prueba pericial en toxicología en el Juicio de Guarda y Custodia, el Juez ordena oficiosamente su práctica a los progenitores. 👦






SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN




S  C  J  N




M A T E R I A     C I V I L




TESIS y JURISPRUDENCIAS del 01 de diciembre de 2023




Derecho de réplica, naturaleza autocompositiva; Guarda y custodia, autorización del cambio de domicilio; Guarda y custodia, no depende de la aceptación del otro; Procedimiento Judicial en materia del Derecho de réplica, sujeto obligado; Prueba pericial en toxicología en el Juicio de Guarda y Custodia, el Juez ordena oficiosamente su práctica a los progenitores.



La SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN (SCJN), dio a conocer las diversas TESIS y JURISPRUDENCIAS en MATERIA CIVIL, publicadas el pasado día 01 de diciembre de 2023, donde predominan los siguientes precedentes: 



  • DERECHO DE RÉPLICA. LA ETAPA EXTRAJUDICIAL PARA SU EJERCICIO ANTE EL SUJETO OBLIGADO TIENE NATURALEZA AUTOCOMPOSITIVA.
  • GUARDA Y CUSTODIA. LA AUTORIZACIÓN DEL CAMBIO DE DOMICILIO A OTRA ENTIDAD FEDERATIVA DEL PROGENITOR CUSTODIO Y DE LOS MENORES DE EDAD DEBE TRAMITARSE Y RESOLVERSE EN LA VÍA INCIDENTAL SÓLO CUANDO EXISTA OPOSICIÓN DEL OTRO.
  • GUARDA Y CUSTODIA. LA AUTORIZACIÓN DEL CAMBIO DE DOMICILIO A OTRA ENTIDAD FEDERATIVA DEL PROGENITOR CUSTODIO Y DE LOS MENORES DE EDAD NO DEPENDE DE LA ACEPTACIÓN DEL OTRO, SINO DEL ANÁLISIS QUE REALICE EL JUEZ DE TODAS LAS CIRCUNSTANCIAS DEL CASO Y CUANDO ADVIERTA QUE NO EXISTE RIESGO PARA EL INTERÉS SUPERIOR DE LA NIÑEZ.
  • PROCEDIMIENTO JUDICIAL EN MATERIA DEL DERECHO DE RÉPLICA. LA LITIS SE FIJA DURANTE LA ETAPA EXTRAJUDICIAL ANTE EL SUJETO OBLIGADO.
  • PRUEBA PERICIAL EN TOXICOLOGÍA EN EL JUICIO DE GUARDA Y CUSTODIA. EL JUEZ DEBE ORDENAR OFICIOSAMENTE SU PRÁCTICA A LOS PROGENITORES, CUANDO EXISTAN INDICIOS DE QUE LA NIÑA O NIÑO INVOLUCRADO EN EL CONFLICTO HA ESTADO EXPUESTO DIRECTA O INDIRECTAMENTE A LA MARIHUANA QUE CUALQUIERA DE AQUÉLLOS CONSUME HABITUALMENTE (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE CHIHUAHUA).




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#SCJN - TESIS 🔰 Asociaciones civiles, Expulsión de un asociado es un acto que puede ser reclamado en el Juicio de Amparo; Excepciones al principio de definitividad en el Juicio de Amparo Indirecto, Prueba pericial en genética; Demanda de Amparo Indirecto, No procede desecharla por notoriamente improcedente; Impuesto predial, Concesión del Amparo contra el art 2do inciso A), B); Reposición del procedimiento en el Juicio de Amparo Indirecto, incrementó de las pensiones a cargo del ISSSTESON. 📗




 

SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN




S  C  J  N




M A T E R I A     C O M Ú N




TESIS y JURISPRUDENCIAS del 17 de noviembre de 2023




Asociaciones civiles, Expulsión de un asociado es un acto que puede ser reclamado en el Juicio de Amparo; Excepciones al principio de definitividad en el Juicio de Amparo Indirecto, Prueba pericial en genética; Demanda de Amparo Indirecto, No procede desecharla por notoriamente improcedente; Impuesto predial, Concesión del Amparo contra el art 2do inciso A), B); Reposición del procedimiento en el Juicio de Amparo Indirecto, incrementó de las pensiones a cargo del ISSSTESON.






La SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN (SCJN),  dio a conocer el pasado día 17 de noviembre de 2023, las diversas TESIS y JURISPRUDENCIAS en MATERIA COMÚN, donde se desprenden los siguientes criterios: 





  • ASOCIACIONES CIVILES. LA EXPULSIÓN DE UN ASOCIADO ES UN ACTO QUE PUEDE SER RECLAMADO EN EL JUICIO DE AMPARO, PUES SI SE PRECISAN COMO VIOLADOS LOS DERECHOS FUNDAMENTALES DE IGUALDAD Y NO DISCRIMINACIÓN POR FALTA DE SUPERVISIÓN DE LAS AUTORIDADES SEÑALADAS COMO RESPONSABLES, NO SE ACTUALIZA UNA CAUSA NOTORIA NI MANIFIESTA DE IMPROCEDENCIA, PORQUE DEBE EXAMINARSE LA EXISTENCIA DEL INCUMPLIMIENTO A ELLAS RECLAMADO.
  • EXCEPCIÓN AL PRINCIPIO DE DEFINITIVIDAD EN EL JUICIO DE AMPARO INDIRECTO. SE ACTUALIZA CUANDO EN LA RESOLUCIÓN DEL JUICIO ORDINARIO CIVIL RECLAMADA, SE ORDENA REALIZAR UNA PRUEBA PERICIAL EN GENÉTICA EN LA INTEGRIDAD CORPORAL DE UN MENOR DE EDAD PARA LA COMPROBACIÓN DE LA PATERNIDAD, DADA LA EXISTENCIA DE UN ATAQUE DIRECTO AL DERECHO A LA LIBERTAD DE PRIVACÍA E INTIMIDAD, Y TENER UNA EJECUCIÓN DE IMPOSIBLE REPARACIÓN.
  • DEMANDA DE AMPARO INDIRECTO. NO PROCEDE DESECHARLA POR NOTORIAMENTE IMPROCEDENTE, CUANDO SE SEÑALA INDISTINTAMENTE COMO ACTO RECLAMADO UNA ORDEN DE CITACIÓN Y/O COMPARECENCIA EN EL SISTEMA PENAL ACUSATORIO Y ORAL.
  • IMPUESTO PREDIAL. EFECTOS DE LA CONCESIÓN DEL AMPARO CONTRA EL ARTÍCULO SEGUNDO, INCISOS A) Y B), DEL ACUERDO DE CARÁCTER GENERAL POR EL QUE SE OTORGAN SUBSIDIOS FISCALES PARA EL PAGO DE ESE TRIBUTO EN LA CIUDAD DE MÉXICO, CORRESPONDIENTE A LOS AÑOS 2020 Y 2022.
  • REPOSICIÓN DEL PROCEDIMIENTO EN EL JUICIO DE AMPARO INDIRECTO. DEBE ORDENARSE CUANDO SE RECLAMAN LOS ACUERDOS DE CUANTIFICACIÓN DE INCREMENTO DE LAS PENSIONES A CARGO DEL INSTITUTO DE SEGURIDAD Y SERVICIOS SOCIALES DE LOS TRABAJADORES DEL ESTADO DE SONORA (ISSSTESON), Y NO SE CONCEDIÓ A LA PARTE QUEJOSA LA OPORTUNIDAD DE AMPLIAR LA DEMANDA PARA RECLAMAR UNO DE LOS ACUERDOS RELACIONADOS CON EL INCREMENTO.




Para información completa, en el siguiente enlace:














#SCJN - TESIS 👧 Declaración de un niño o niña víctima de un delito sexual, fuente de información idónea; Derecho al contacto y asistencia consular, consta que en la etapa de Juicio Oral se le hizo saber al adolescente imputado; Prisión preventiva oficiosa, Jueces federales y locales se encuentran imposibilitados jurídicamente para inaplicar en un caso concreto; Ampliación de la demanda de Amparo Directo en Materia Penal, es improcedente cuando se presenta después de turnado el asunto a ponencia. 📌










SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN 



S  C  J  N



M A T E R I A    P E N A L



TESIS y JURISPRUDENCIA del 10 de noviembre de 2023



 Declaración de un niño o niña víctima de un delito sexual, fuente de información idónea; Derecho al contacto y asistencia consular, consta que en la etapa de Juicio Oral se le hizo saber al adolescente imputado; Prisión preventiva oficiosa, Jueces federales y locales se encuentran imposibilitados jurídicamente para inaplicar en un caso concreto; Ampliación de la demanda de Amparo Directo en Materia Penal, es improcedente cuando se presenta después de turnado el asunto a ponencia. 




La SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN (SCJN), dio a conocer el pasado día 10 de noviembre de 2023, diversas TESIS y JURISPRUDENCIAS, en MATERIA PENAL, donde se aprecian los siguientes rubros:



  • DECLARACIÓN DE UN NIÑO O NIÑA VÍCTIMA DE UN DELITO SEXUAL. ES UNA FUENTE DE INFORMACIÓN IDÓNEA, A PARTIR DE LA CUAL EL FISCAL PUEDE CONSTRUIR LOS ENUNCIADOS DESCRIPTORES DEL NÚCLEO DEL HECHO DELICTIVO MATERIA DE LA ACUSACIÓN QUE FORMULE.
  • DERECHO AL CONTACTO Y ASISTENCIA CONSULAR. SI NO CONSTA QUE EN LA ETAPA DE JUICIO ORAL SE LE HIZO SABER AL ADOLESCENTE IMPUTADO (EXTRANJERO CON DOBLE NACIONALIDAD) QUE CUENTA CON ESA PRERROGATIVA, PROCEDE QUE EL TRIBUNAL DE ALZADA EN AUDIENCIA Y CON PRESENCIA DE LAS PARTES, SE LO EXPLIQUE DE MANERA CLARA Y SENCILLA PARA QUE DECIDA SI LO EJERCE O RENUNCIA A ÉL Y, SÓLO EN EL PRIMER CASO, ORDENE LA REPOSICIÓN DEL PROCEDIMIENTO HASTA LA AUDIENCIA CORRESPONDIENTE ANTE UN TRIBUNAL DE ENJUICIAMIENTO DISTINTO.
  • PRISIÓN PREVENTIVA OFICIOSA. LOS JUECES FEDERALES Y LOCALES SE ENCUENTRAN IMPOSIBILITADOS JURÍDICAMENTE PARA INAPLICAR EN UN CASO CONCRETO, MEDIANTE UN EJERCICIO DE CONTROL DE CONVENCIONALIDAD EX OFFICIO, LAS DISPOSICIONES LEGALES QUE REGULAN DICHA MEDIDA CAUTELAR, EN ATENCIÓN A LO ESTABLECIDO EN LAS TESIS DE JURISPRUDENCIA P./J. 20/2014 (10a.) Y P./J. 64/2014 (10a.).
  • AMPLIACIÓN DE LA DEMANDA DE AMPARO DIRECTO EN MATERIA PENAL. ES IMPROCEDENTE CUANDO SE PRESENTA DESPUÉS DE TURNADO EL ASUNTO A PONENCIA.



Para mayor información, en el siguiente vinculo:














martes, 20 de octubre de 2026

#SaladeJuicio: Boletín 009 📉 SAT | Razón de negocios: cuándo una operación real puede perder sus efectos fiscales. 📌


 


SALA DE JUICIO: ANÁLISIS SEMANAL DE LITIGIO FISCAL Y ADMINISTRATIVO



Boletín No. 009



SAT | Razón de negocios: cuándo una operación real puede perder sus efectos fiscales



El artículo 5-A del CFF, la diferencia entre materialidad y sustancia económica y los límites de la autoridad para recaracterizar operaciones.

PROPÓSITO DEL BOLETÍN

El Boletín 008 respondió una pregunta fundamental: ¿la operación realmente ocurrió? Este Boletín aborda una distinta y jurídicamente más delicada: ¿qué sucede cuando la operación sí existió, se ejecutó, se documentó y produjo efectos económicos reales, pero la autoridad sostiene que la forma jurídica elegida carecía de razón de negocios y produjo un beneficio fiscal?


La diferencia es decisiva porque una operación puede ser completamente material y, aun así, quedar sometida al análisis del artículo 5-A del Código Fiscal de la Federación. En ese escenario, la controversia ya no consiste en demostrar que hubo personal, infraestructura, entregables, pagos o ejecución. El problema se desplaza hacia la decisión empresarial: por qué se estructuró la operación de determinada manera, qué beneficio económico razonablemente se esperaba obtener, qué alternativas existían cuando se tomó la decisión y qué relación guardaba ese beneficio económico con el beneficio fiscal generado.


Por eso, esta controversia no se resuelve simplemente agregando más CFDI, contratos o transferencias al expediente. Requiere otro tipo de evidencia y está sometida a reglas procedimentales específicas; la pregunta central es:


¿Puede una operación que realmente existió recibir efectos fiscales distintos de los pretendidos por las partes porque la autoridad considera que carecía de razón de negocios y generó un beneficio fiscal?


La respuesta es sí, pero no por la sola afirmación de la autoridad ni por la simple existencia de un ahorro fiscal. El artículo 5-A establece presupuestos sustantivos, presunciones que admiten prueba en contrario y un procedimiento previo que condiciona su aplicación.



CONTEXTO

Desde el 1 de enero de 2020, el artículo 5-A del CFF incorpora al sistema tributario mexicano una regla general antiabuso. Su supuesto central se presenta cuando concurren dos condiciones: que determinados actos jurídicos carezcan de una razón de negocios y que generen un beneficio fiscal directo o indirecto. Cuando ambas condiciones se actualizan, la consecuencia prevista por la norma no consiste necesariamente en declarar que el acto jurídico nunca existió, sino en atribuirle los efectos fiscales que corresponden a aquellos actos que razonablemente se habrían realizado para obtener el beneficio económico esperado por el contribuyente.  


Esta característica permite distinguir el artículo 5-A de los problemas analizados en el Boletín 008. En materia de materialidad, la controversia gira esencialmente alrededor de la existencia y ejecución efectiva de la operación; en razón de negocios, puede partirse precisamente de que la operación sí ocurrió. Lo que se cuestiona es la racionalidad económica de la estructura jurídica utilizada frente al beneficio fiscal producido.


La distinción no es meramente académica. Cada problema tiene presupuestos, cargas probatorias y consecuencias distintas. Una empresa puede acreditar perfectamente que adquirió un activo, contrató financiamiento, reorganizó su estructura corporativa o celebró determinadas operaciones entre sociedades relacionadas y, aun así, enfrentó una discusión distinta sobre por qué eligió precisamente esa estructura y qué beneficio económico esperaba obtener de ella.



LA REGLA GENERAL DEL ARTÍCULO 5-A

El punto de partida debe ser el texto legal. Los actos jurídicos que carezcan de una razón de negocios y generen un beneficio fiscal directo o indirecto tendrán los efectos fiscales que correspondan a los actos que se habrían realizado para obtener el beneficio económico razonablemente esperado por el contribuyente.  


La norma, por tanto, no autoriza a desconocer cualquier operación que produzca ahorro tributario. Exige la concurrencia de ambos elementos. Beneficio fiscal no equivale automáticamente a ausencia de razón de negocios.


Éste es uno de los puntos que mayor cuidado exige en la práctica. Una decisión empresarial puede producir simultáneamente consecuencias económicas favorables y una carga fiscal menor. La existencia del segundo resultado no elimina necesariamente al primero. Lo que el artículo 5-A permite examinar es si existe un beneficio económico razonablemente esperado capaz de explicar la decisión empresarial y cómo se relaciona cuantitativamente con el beneficio fiscal obtenido.


Por ello, el problema no debe formularse como una oposición simplista entre “negocio” e “impuestos”. La cuestión jurídicamente relevante es más precisa: ¿existía, al momento de realizar la operación, una expectativa económica objetiva, soportada y razonable que justificara la estructura adoptada, independientemente del beneficio fiscal que también pudiera producir?



BENEFICIO ECONÓMICO Y BENEFICIO FISCAL: DOS MAGNITUDES QUE NO DEBEN MEZCLARSE

El propio artículo 5-A define qué debe entenderse por ambos conceptos. Existe un beneficio económico razonablemente esperado cuando las operaciones buscan, entre otros objetivos, generar ingresos, reducir costos, aumentar el valor de los bienes propiedad del contribuyente o mejorar su posicionamiento en el mercado. Para cuantificar debe atenderse a la información contemporánea relacionada con la operación, incluido el beneficio económico proyectado, siempre que se encuentre soportado y resulte razonable. El beneficio fiscal, además, no puede incorporarse artificialmente al cálculo del beneficio económico.  


Por otra parte, el concepto legal de beneficio fiscal es deliberadamente amplio. Comprende cualquier reducción, eliminación o diferimiento temporal de una contribución, incluidos beneficios obtenidos mediante deducciones, exenciones, no sujeciones, no reconocimiento de una ganancia o ingreso acumulable, ajustes o ausencia de ajustes a la base imponible, acreditamientos, recaracterización de pagos o actividades y cambios de régimen fiscal, entre otros.  


Esta separación es fundamental para construir una defensa. Si una reorganización empresarial permite reducir costos administrativos en determinada cantidad y simultáneamente produce un beneficio fiscal, ambos efectos deben identificarse y analizarse separadamente. No sería correcto incrementar artificialmente el beneficio económico incorporando dentro de él el ahorro tributario.



LAS DOS PRESUNCIONES DEL ARTÍCULO 5-A

El Código establece dos presunciones expresas y ambas admiten prueba en contrario.

La primera permite presumir que no existe razón de negocios cuando el beneficio económico cuantificable razonablemente esperado sea menor al beneficio fiscal. La segunda opera frente a una serie de actos jurídicos: la autoridad puede presumir que carece de razón de negocios cuando el mismo beneficio económico razonablemente esperado podía alcanzarse mediante un menor número de actos y el efecto fiscal de éstos habría resultado más gravoso.  


La segunda presunción merece especial atención porque no analiza únicamente el resultado final. También examina el camino jurídico elegido para alcanzarlo. Una secuencia de aportaciones, transmisiones, financiamientos, reorganizaciones, distribuciones o actos corporativos puede ser analizada para determinar si su complejidad responde a necesidades económicas reales o si el mismo resultado empresarial podía obtenerse mediante una estructura más sencilla con una carga tributaria mayor.


Pero una presunción no equivale a una conclusión definitiva. El propio legislador incorporó la expresión “salvo prueba en contrario”. La defensa puede dirigirse, por tanto, a demostrar por qué la alternativa aparentemente más sencilla no era económica, comercial, financiera, regulatoria u operativamente equivalente a la realmente elegida.


Éste es un punto central: menos actos jurídicos no significa necesariamente una mejor decisión empresarial. Puede haber razones financieras, corporativas, regulatorias, comerciales, de administración de riesgos o de protección patrimonial que expliquen legítimamente una estructura más compleja. El análisis debe realizarse con los hechos y circunstancias concretos de la empresa, no mediante una reconstrucción abstracta realizada años después.



MATERIALIDAD, RAZÓN DE NEGOCIOS, SIMULACIÓN E INEXISTENCIA NO SON LO MISMO

La continuidad entre los Boletines 008 y 009 permite establecer una distinción que resulta indispensable para cualquier defensa fiscal:


Figura

Pregunta principal

Problema jurídico

Materialidad

¿La operación realmente ocurrió y puede demostrarse cómo fue ejecutada?

Acreditación de la realidad de la operación

Presunción del artículo 69-B

¿Existen las condiciones legales para presumir inexistencia de las operaciones amparadas por CFDI?

Procedimiento especial de presunción y desvirtuación

Simulación

¿El acto declarado corresponde con el realmente querido y ejecutado por las partes?

Divergencia entre apariencia jurídica y realidad

Razón de negocios, artículo 5-A

Admitiendo que el acto existió, ¿qué beneficio económico razonablemente esperado justificaba la estructura elegida frente al beneficio fiscal?

Posible atribución de efectos fiscales distintos


La distinción evita un error frecuente: utilizar ausencia de razón de negocios como sinónimo automático de inexistencia o simulación.


Antes de que existiera el artículo 5-A, la Primera Sala de la SCJN ya había reconocido, en la tesis 1a. XLVII/2009, que la existencia o ausencia de una razón de negocios podía constituir uno de los elementos relevantes para valorar el carácter artificioso o abusivo de una operación, junto con otros factores como su repercusión económica neta, la expectativa razonable de ganancia antes de considerar sus efectos fiscales o la exposición real a pérdidas. La propia tesis advertía que se trataba de un problema complejo y que esos factores no constituían una guía definitiva aplicable mecánicamente a todos los casos.  


Posteriormente, el TFJA sostuvo en el precedente VIII-P-1aS-643 que la ausencia de razón de negocios puede ser uno de los elementos que conduzcan a determinar falta de materialidad, pero no debe transformarse por sí sola en una demostración automática de inexistencia.  


La consecuencia defensiva es importante: cuando una resolución mezcla materialidad, simulación y razón de negocios sin identificar qué figura aplica, qué hechos la sustentan y qué procedimiento corresponde, puede existir un problema serio de fundamentación, motivación y adecuada subsunción jurídica.



LA AUTORIDAD NO PUEDE PARTIR ÚNICAMENTE DEL RESULTADO FISCAL

Una de las mayores dificultades del artículo 5-A es el riesgo de analizar retrospectivamente una decisión empresarial únicamente porque produjo un resultado tributario favorable. La lógica sería defectuosa: primero se observa que existió ahorro fiscal y después se concluye que ésa debió ser necesariamente la finalidad de la operación. La norma exige algo más.


La autoridad debe construir su presunción a partir de los hechos y circunstancias del contribuyente conocidos durante sus facultades de comprobación, así como de la valoración de los elementos, información y documentación obtenidos. Posteriormente operarán, cuando correspondan, las presunciones específicas previstas por el propio artículo.  


Por ello, una motivación adecuada debería permitir conocer, entre otras cuestiones, cuál es el acto o serie de actos cuestionados; cuál es el beneficio fiscal identificado; cuál era, a juicio de la autoridad, el beneficio económico razonablemente esperado; cómo fueron cuantificados ambos; qué operación alternativa considera que razonablemente se habría realizado; y cuáles serían exactamente los efectos fiscales de esa operación alternativa. No basta afirmar genéricamente que “no se acreditó razón de negocios”. La autoridad debe explicar por qué.



EL PROCEDIMIENTO DEL ARTÍCULO 5-A: UNA GARANTÍA QUE NO ES UN SIMPLE TRÁMITE

La aplicación del artículo 5-A está sometida a un procedimiento previo específico. La autoridad fiscal no puede simplemente incorporar en la resolución determinante la conclusión de que una operación careció de razón de negocios.


Antes de emitir la última acta parcial, el oficio de observaciones o la resolución provisional, según se trate de visita domiciliaria, revisión de gabinete o revisión electrónica, debe someter el caso a un órgano colegiado integrado por funcionarios de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y del Servicio de Administración Tributaria, y obtener una opinión favorable para aplicar el artículo 5-A. Si el órgano colegiado no emite su opinión dentro de los dos meses siguientes a la presentación del caso, la opinión se entiende emitida en sentido negativo.  


La integración del órgano colegiado ha sido desarrollada mediante reglas de carácter general. Su composición comprende funcionarios de distintas unidades de la SHCP y del SAT, precisamente porque la aplicación de una regla general antiabuso no queda entregada exclusivamente al criterio del auditor que practica la revisión.  


Pero la garantía no termina ahí. Obtenida la opinión favorable, la situación debe hacerse del conocimiento del contribuyente en la última acta parcial, oficio de observaciones o resolución provisional correspondiente, y deben transcurrir los plazos legalmente previstos para que pueda manifestar lo que a su derecho convenga y aportar información y documentación destinada a desvirtuar la presunción.  


Esto abre una línea de defensa independiente del debate económico de fondo. Frente a una aplicación del artículo 5-A deben revisarse, al menos, la facultad de comprobación dentro de la cual fue invocado; la oportunidad en que el asunto fue sometido al órgano colegiado; la existencia y sentido de la opinión; el respeto del plazo máximo; la incorporación de la presunción al documento procedimental correspondiente; y la oportunidad efectiva concedida al contribuyente para desvirtuarla.


Una irregularidad en esta secuencia no debe tratarse como un detalle menor. El legislador condicionó expresamente la utilización de la regla antiabuso al cumplimiento de esas garantías.


EL EXPEDIENTE CONTEMPORÁNEO DE RAZÓN DE NEGOCIOS

Si el Boletín 008 propuso construir un expediente contemporáneo de materialidad, este Boletín propone su complemento: un expediente contemporáneo de decisión empresarial.

La diferencia es sencilla. El expediente de materialidad explica qué ocurrió. El de razón de negocios explica por qué se decidió que ocurriera de esa manera.


Para operaciones de relevancia económica o fiscal, ese expediente debería permitir reconstruir el proceso decisorio mediante documentos que naturalmente existían cuando se adoptó la operación: memorandos internos, estudios financieros, modelos de negocio, presupuestos, proyecciones, análisis de costos, alternativas consideradas, escenarios de financiamiento, estudios de mercado, dictámenes, minutas de consejos o comités, autorizaciones corporativas, comunicaciones con asesores y documentación que permita identificar los riesgos y ventajas evaluados.


No significa producir artificialmente una carpeta titulada “razón de negocios” para cada operación. Significa conservar la huella documental de una decisión empresarial auténtica.


La diferencia temporal vuelve a ser fundamental. Una presentación elaborada tres años después para explicar por qué una operación supuestamente tenía sentido económico no tiene necesariamente la misma fuerza que un análisis financiero, presupuesto o minuta elaborados antes de tomar la decisión. El propio artículo 5-A privilegia expresamente la información contemporánea para cuantificar el beneficio económico razonablemente esperado.  



PROBAR LA DECISIÓN, NO SOLAMENTE EL RESULTADO

La razón de negocios tiene además una característica particular: el análisis debe realizarse desde la perspectiva existente cuando se tomó la decisión, no únicamente desde el resultado que finalmente produjo.


Una inversión puede haber tenido una expectativa razonable de generar ingresos y terminar produciendo pérdidas. Una expansión puede buscar mejorar posicionamiento de mercado y finalmente fracasar. Una reorganización puede perseguir eficiencias administrativas que después no se materialicen completamente.


El hecho de que el beneficio económico esperado no se haya concretado en la magnitud proyectada no significa necesariamente que nunca hubiera existido una razón empresarial para realizar la operación.


Precisamente por eso la norma utiliza la expresión beneficio económico razonablemente esperado y permite considerar el beneficio económico proyectado cuando la información contemporánea que lo sustenta sea razonable.  


La defensa debe evitar, por tanto, una evaluación construida exclusivamente con información posterior. Una mala decisión empresarial no se convierte retrospectivamente en abuso fiscal sólo porque su resultado económico fue inferior al previsto. Lo relevante será demostrar que, cuando se adoptó, existían bases objetivas y razonables para esperar el beneficio económico alegado.


LA OPERACIÓN ALTERNATIVA TAMBIÉN DEBE SER EXPLICADA

Este aspecto merece especial atención porque puede convertirse en uno de los principales puntos de litigio. El artículo 5-A no se limita a permitir que la autoridad diga que una operación carecía de razón de negocios. La consecuencia normativa consiste en atribuirle los efectos fiscales que corresponden a los actos que se habrían realizado para obtener el beneficio económico razonablemente esperado.


Por tanto, la autoridad debe construir un segundo razonamiento: si el contribuyente no hubiera realizado los actos cuestionados, ¿qué actos razonablemente habría realizado para obtener el mismo beneficio económico? No cualquier operación hipotética puede ocupar ese lugar.


La alternativa debe guardar relación con el beneficio económico perseguido y resultar razonable frente a las circunstancias del contribuyente. Una recaracterización que simplemente elija la operación fiscalmente más gravosa, sin demostrar por qué ésa habría sido razonablemente la operación económica alternativa, convertiría la cláusula antiabuso en una facultad ilimitada para escoger retrospectivamente la mayor carga tributaria. Ése no es el diseño del artículo 5-A.


EL AHORRO FISCAL NO ESTÁ PROHIBIDO POR SÍ MISMO

Otro punto que debe quedar claramente establecido es que el artículo 5-A no establece una prohibición general de realizar operaciones fiscalmente eficientes.


La existencia de un beneficio fiscal constituye uno de los presupuestos de aplicación de la norma, pero no basta por sí sola. También debe actualizarse la ausencia de razón de negocios en los términos establecidos por el propio precepto.


Esta distinción separa la aplicación de una regla antiabuso de una idea mucho más amplia e incorrecta según la cual el contribuyente estaría obligado a elegir siempre la operación que genere mayor tributación. El artículo 5-A no establece semejante obligación. Lo que permite es cuestionar determinadas estructuras cuando el beneficio fiscal concurre con la falta de razón de negocios y se satisfacen las demás condiciones legales.


LOS EFECTOS DEL ARTÍCULO 5-A: UNA PRECISIÓN IMPORTANTE

El texto vigente establece que los efectos que las autoridades otorguen a los actos jurídicos con motivo de la aplicación del artículo 5-A se limitarán a la determinación de contribuciones, sus accesorios y multas correspondientes, sin perjuicio de las investigaciones y de la responsabilidad penal que pudieran originarse en relación con la comisión de delitos previstos en el Código.  


Esto requiere una precisión frente a la redacción original de la norma y frente a explicaciones que todavía circulan sobre ella. No es correcto afirmar actualmente que la aplicación del artículo 5-A “en ningún caso genera consecuencias penales” en términos absolutos. La recaracterización fiscal derivada de la regla antiabuso no equivale, por sí sola, a demostrar un delito; pero el texto vigente no impide investigaciones o responsabilidades penales independientes cuando existan hechos que pudieran actualizar alguno de los delitos previstos por el CFF.


La distinción es importante: falta de razón de negocios no equivale automáticamente a delito, pero tampoco existe actualmente una inmunidad penal absoluta derivada de la aplicación del artículo 5-A.


UN LÍMITE TEMPORAL: EL ARTÍCULO 5-A NO PUEDE PROYECTARSE HACIA ATRÁS SIN MÁS

Existe además un criterio del TFJA particularmente útil para delimitar temporalmente la regla. La tesis IX-CASR-9ME-3, publicada en abril de 2024, sostuvo que el artículo 5-A, vigente desde el 1 de enero de 2020, contiene componentes sustantivos por las consecuencias fiscales que produce y que, por ello, no puede aplicarse a actos jurídicos celebrados antes de su entrada en vigor para imponerles los efectos fiscales previstos por una norma que no existía cuando fueron realizados.  


Aunque se trata de un criterio jurisdiccional cuyo alcance debe valorarse conforme al caso concreto, introduce otra pregunta indispensable en cualquier defensa: ¿cuándo se celebraron los actos jurídicos que la autoridad pretende someter al artículo 5-A? 


La regla antiabuso tampoco puede desprenderse de los principios de temporalidad y seguridad jurídica que rigen la aplicación de las normas fiscales.


ERRORES QUE DEBILITAN LA DEFENSA

Los problemas más frecuentes no provienen necesariamente de que la operación carezca objetivamente de una finalidad empresarial, sino de que esa finalidad nunca quedó documentada. Actas corporativas que únicamente autorizan la operación sin explicar sus motivos; reorganizaciones respaldadas sólo por documentos jurídicos; financiamientos sin análisis de alternativas; proyecciones elaboradas después de iniciada la auditoría; beneficios económicos descritos mediante expresiones genéricas como “eficiencia”, “sinergia” o “crecimiento”; estructuras complejas cuyo expediente no permite identificar por qué cada paso era necesario; y decisiones en las que existe abundante documentación fiscal pero prácticamente ninguna evidencia del proceso empresarial que las originó.


También debilita la defensa intentar convertir cualquier ventaja incidental en razón de negocios después de los hechos. El expediente debe demostrar que los beneficios económicos alegados formaban parte realmente de la decisión, no que fueron identificados retrospectivamente por asesores cuando comenzó la revisión.


La congruencia vuelve a ser fundamental. Las razones expuestas durante la auditoría deben ser compatibles con presupuestos, minutas, estados financieros, modelos de negocio, comunicaciones y demás información existente cuando se realizó la operación.


LECTURA DEL DESPACHO

La materialidad y la razón de negocios son dos dimensiones diferentes de un mismo problema de documentación empresarial. La materialidad se demuestra principalmente con evidencia de ejecución; la razón de negocios, con evidencia de decisión. Una empresa puede tener un expediente impecable de aquello que ocurrió y ninguno que explique por qué decidió realizarlo de esa forma.


El artículo 5-A convierte esa ausencia documental en un riesgo especialmente relevante porque obliga a comparar dos magnitudes —beneficio económico y beneficio fiscal— y permite analizar no sólo un acto aislado, sino también una serie de actos jurídicos. En operaciones complejas, por tanto, la defensa no puede comenzar cuando la autoridad formula la presunción: debería comenzar en el momento mismo en que el consejo, administrador, dirección financiera o área responsable decide estructurar la operación.


Pero existe también un límite para la autoridad. La cláusula antiabuso no constituye una autorización para sustituir libremente el criterio empresarial del contribuyente por el del auditor. La autoridad debe identificar los hechos, construir la presunción, cuantificar los beneficios relevantes cuando corresponda, explicar la operación alternativa que considera razonable, obtener previamente la opinión favorable del órgano colegiado y conceder al contribuyente la oportunidad legal de desvirtuar sus conclusiones.


El litigio, por ello, no debería reducirse a preguntar si existió “razón de negocios”. Debe revisar cómo llegó jurídicamente la autoridad a concluir que no existía.


RECOMENDACIÓN PRÁCTICA

Para operaciones de mayor impacto económico o fiscal —reorganizaciones corporativas, fusiones y escisiones, financiamientos, adquisiciones, transmisiones de activos, operaciones entre partes relacionadas, reestructuraciones de deuda o series de actos jurídicos encadenados— conviene conservar contemporáneamente un expediente que explique el objetivo empresarial, las alternativas evaluadas, las razones por las que fueron descartadas, los beneficios económicos esperados, las proyecciones utilizadas, los riesgos identificados, las personas u órganos que autorizaron la decisión y la información con la que contaban cuando lo hicieron.


No se trata de generar documentos artificiales únicamente para “cumplir” con el artículo 5-A. Se trata de que las decisiones empresariales relevantes dejen una huella documental auténtica y contemporánea que permita reconstruir posteriormente su racionalidad económica.


La revisión preventiva también resulta útil. Las empresas pueden identificar operaciones recientes con un beneficio fiscal significativo y preguntarse, antes de cualquier auditoría, si el expediente existente permite explicar razonablemente qué beneficio económico se esperaba, cómo fue estimado y por qué la estructura utilizada era empresarialmente justificable.


ALERTA FISCAL

Conviene eliminar cuatro ideas de la estrategia empresarial y defensiva. “Si la operación existió, nadie puede cuestionarla” es incorrecto porque el artículo 5-A puede operar precisamente sobre actos jurídicos existentes. “Si hubo ahorro fiscal, entonces no existió razón de negocios” también lo es, porque la norma exige algo más que la mera existencia de un beneficio tributario. “La opinión del órgano colegiado es sólo un trámite interno” desconoce que el propio artículo exige una opinión favorable previa para su aplicación. Y “la razón de negocios puede justificarse cuando llegue la auditoría” ignora que la ley concede especial importancia a la información contemporánea a la operación para determinar el beneficio económico razonablemente esperado.


A ellas agregaría una quinta: “si la autoridad considera que había una alternativa fiscalmente más gravosa, puede imponerla”. Tampoco es suficiente. La autoridad debe explicar por qué esa alternativa corresponde razonablemente a los actos que se habrían realizado para obtener el mismo beneficio económico esperado.


RESUMEN EJECUTIVO

El artículo 5-A del CFF no cuestiona necesariamente que una operación haya ocurrido. Su objeto es distinto: permite atribuir efectos fiscales diferentes a actos jurídicos que carezcan de razón de negocios y generen un beneficio fiscal directo o indirecto, bajo los presupuestos y el procedimiento establecidos por la propia norma.  


La existencia de un beneficio fiscal no demuestra automáticamente ausencia de razón de negocios. El Código establece dos presunciones que admiten prueba en contrario y define separadamente el beneficio económico razonablemente esperado y el beneficio fiscal. La información contemporánea adquiere especial importancia porque permite determinar qué esperaba económicamente la empresa cuando tomó la decisión y evita juzgarla únicamente con los resultados conocidos años después.  


La aplicación del artículo tampoco depende únicamente del juicio del auditor. Antes de la última acta parcial, oficio de observaciones o resolución provisional, el caso debe someterse al órgano colegiado SHCP-SAT y obtener una opinión favorable; posteriormente debe darse a conocer la presunción al contribuyente y respetarse su oportunidad de aportar información y documentación para desvirtuarla.

  

Por ello, una defensa completa tiene dos dimensiones. La primera es sustantiva: demostrar el beneficio económico razonablemente esperado, la racionalidad de la estructura adoptada y, cuando corresponda, por qué las alternativas propuestas por la autoridad no eran equivalentes. La segunda es procedimental: verificar que la autoridad haya satisfecho cada una de las condiciones que el artículo 5-A exige antes de atribuir efectos fiscales diferentes a los actos celebrados. 


El principio práctico que conecta este Boletín con el anterior puede resumirse así:


La materialidad documenta la ejecución. La razón de negocios documenta la decisión. Una defensa fiscal sólida necesita conservar ambas.



CIERRE

Una operación puede existir, haber sido pagada, ejecutada y correctamente documentada y, aun así, generar una controversia fiscal. Ésa es precisamente la importancia del artículo 5-A: desplaza la discusión desde “¿ocurrió?” hacia “¿por qué se estructuró de esa manera?”.


Sin embargo, esa pregunta tampoco concede a la autoridad una facultad ilimitada para revisar retrospectivamente cualquier decisión que haya producido ahorro fiscal. La regla antiabuso tiene condiciones. Debe existir un beneficio fiscal; debe actualizarse la falta de razón de negocios conforme al esquema legal; las presunciones admiten prueba en contrario; la alternativa económica propuesta debe poder justificarse; existe un procedimiento previo ante un órgano colegiado; y el contribuyente conserva su derecho a conocer y desvirtuar la presunción.


Para las empresas, la enseñanza es preventiva. La racionalidad económica de una decisión importante no debería permanecer exclusivamente en la memoria de quienes participaron en ella. Debe dejar evidencia contemporánea: estudios, proyecciones, alternativas, autorizaciones y documentación que permita explicar años después qué se buscaba económicamente y por qué se eligió determinada estructura.


Para la defensa, la enseñanza es distinta pero complementaria: no basta preguntar si había razón de negocios; debe examinarse si la autoridad acreditó y motivó jurídicamente por qué sostiene que no la había, qué beneficio fiscal identificó, qué beneficio económico comparó, qué operación alternativa construyó y si respetó íntegramente el procedimiento que condiciona la aplicación del artículo 5-A. En el Boletín 008 la pregunta fue si la operación realmente existió. En éste, la pregunta es por qué existió de esa manera.


La diferencia parece pequeña. En litigio fiscal, puede decidir completamente el caso.



PRÓXIMA ENTREGA

Sala de Juicio | Boletín No. 010

STPS | REPSE: tener un registro vigente no significa que una sentencia está cumplida

Cumplimiento formal, restitución efectiva y límites de la autoridad cuando una sentencia del TFJA ordenó restablecer un registro administrativo.


Obtener una sentencia favorable frente a la Administración Pública no siempre significa que la controversia haya terminado. El verdadero problema puede comenzar después, cuando la autoridad afirma haber cumplido la resolución judicial porque realizó formalmente el acto ordenado, pero mantiene, introduce o permite subsistir condiciones que impiden al particular ejercer efectivamente el derecho que la sentencia reconoció.


El Boletín 010 analizará este problema a partir del Registro de Prestadoras de Servicios Especializados u Obras Especializadas (REPSE) y de la relación que actualmente existe entre la STPS, SAT, IMSS e INFONAVIT para verificar el cumplimiento de obligaciones fiscales y de seguridad social. La creciente interoperabilidad entre autoridades puede simplificar trámites y controles, pero también plantea una cuestión jurídica relevante cuando la vigencia o utilización efectiva del registro queda condicionada por información, restricciones o determinaciones provenientes de otras autoridades.


El análisis distinguirá entre cumplimiento formal y cumplimiento material de una sentencia, así como entre los actos legítimos de ejecución y aquellos actos posteriores que, aun presentándose bajo una forma jurídica diferente, pueden terminar neutralizando los efectos de lo resuelto por el Tribunal. Se examinarán también la fuerza de la cosa juzgada, los límites que una sentencia firme impone a la autoridad administrativa, las facultades del TFJA para hacer cumplir sus determinaciones y la procedencia de la queja prevista en el artículo 58 de la LFPCA frente al incumplimiento, cumplimiento defectuoso, exceso o defecto en la ejecución.


La discusión adquiere especial actualidad frente a los procesos de simplificación y digitalización del REPSE y al intercambio de información entre autoridades. Un registro puede aparecer formalmente como vigente y, sin embargo, resultar materialmente inutilizable si subsisten obstáculos administrativos que impiden al particular ejercer las actividades que la sentencia ordenó restablecer.


La pregunta central será: ¿Puede considerarse cumplida una sentencia porque la autoridad reactivó formalmente un registro, si posteriormente subsisten o se generan obstáculos que impiden al particular ejercer efectivamente los derechos que esa sentencia ordenó restituir?


El punto de partida será una premisa fundamental de la tutela judicial efectiva: una sentencia no se cumple porque la autoridad afirme que cumplió ni porque el sistema muestre un registro como vigente; se cumple cuando lo ordenado por el Tribunal produce efectivamente sus consecuencias en la situación jurídica del particular.



FUENTES Y REFERENCIAS JURÍDICAS

Código Fiscal de la Federación, artículo 5-A. Texto vigente de la regla general antiabuso: presupuestos, presunciones, beneficio fiscal, beneficio económico razonablemente esperado, procedimiento ante órgano colegiado y consecuencias de su aplicación. 

Resolución Miscelánea Fiscal, regla relativa a la integración y funcionamiento del órgano colegiado para efectos del artículo 5-A del CFF. La regulación contempla participación de unidades administrativas de la SHCP y del SAT. 

Suprema Corte de Justicia de la Nación, Primera Sala, tesis 1a. XLVII/2009, derivada del Amparo en Revisión 297/2008, sobre elementos que pueden considerarse al analizar el carácter artificioso o abusivo de una operación, entre ellos su repercusión económica, razón de negocios y expectativa de ganancia previa a sus efectos fiscales. 

Tribunal Federal de Justicia Administrativa, precedente VIII-P-1aS-643, “Razón de negocios. La autoridad puede considerar su ausencia como uno de los elementos que la lleven a determinar la falta de materialidad de una operación…”. 

Tribunal Federal de Justicia Administrativa, tesis IX-CASR-9ME-3, relativa a la inaplicabilidad del artículo 5-A respecto de actos jurídicos anteriores a su entrada en vigor, atendiendo a sus componentes sustantivos. 


Este artículo tiene fines exclusivamente informativos y de análisis jurídico general; no constituye asesoría legal para un caso concreto ni sustituye el estudio particular de una situación específica. La aplicación del artículo 5-A del Código Fiscal de la Federación depende de los hechos, temporalidad, documentación, facultades de comprobación ejercidas y circunstancias particulares de cada operación.


Falcón y Lagunes, S.C. — Sala de Juicio | Análisis semanal de litigio fiscal y administrativo.





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